Costos y efectos de las distintas formas de pagar la tarjeta de crédito

Consejos para entender los costos y cómo pagar la tarjeta de crédito

¿Sabes que revisar la forma en que pagas la tarjeta de crédito, te ayuda a saber si eres o no un usuario prudente de este servicio bancario? ¿Cuál es la diferencia de costo entre las distintas formas de pagar la tarjeta? El objetivo de este artículo es responder estas y otras preguntas que ayudan a entender qué pasa cuando aplicamos cualquiera de las opciones de pago, o bien, el costo de cada una.

Como usuario, tienes múltiples opciones para pagar tu tarjeta de crédito. De todas, solo una es óptima: pagar la totalidad del monto adeudado en la fecha límite de pago o antes.

Esto, porque pagando a tiempo no se genera ningún interés y, además de que usas el crédito gratuitamente, puedes aprovechar los beneficios de los planes de fidelidad de tu entidad bancaria.

En una encuesta realizada entre los lectores de Argentarium.com, el 67% de 580 encuestados respondió que paga su tarjeta de esta manera. Es una proporción bastante alta, pero ¿y los demás? El resto, un 33%, son los usuarios que se financian y los que –en esta ocasión- más nos ocupan.

De éstos, 21.7% respondió que en los últimos seis meses ha pagado una proporción superior al pago mínimo, pero no la totalidad; el 7.8% dijo que solo ha pagado la cuota mínima y el resto, un 3.28%, dijo que ha dejado de pagar por falta de liquidez.

En todos estos casos se deja acumular la deuda y se generan intereses. Veamos detenidamente qué ocurre en cada escenario.

Pagas todo en tu tarjeta de crédito, y a tiempo

Si estás en este renglón, eres un usuario modelo. Esto quiere decir que conoces con precisión las fechas de corte y pago de tus tarjetas y eres disciplinado en el pago, pues te aseguras de solo consumir con la tarjeta lo que tienes planificado y presupuestado. Superada esta primera prueba, debes poner atención a otras variables importantes para optimizar tu score o calificación crediticia. Por ejemplo, debes asegurarte de no estar consumiendo una proporción demasiado alta de tu límite de crédito. Alejandro Fernández W., director de este portal, recomienda mantener un nivel de consumo inferior al 50% del límite de crédito.

Si pagas más del mínimo de la tarjeta, pero menos del total

Si este es tu caso, debes evaluar si es verdaderamente necesario que pagues a medias y, en caso de que tengas la posibilidad de hacer tu pago completo en la fecha límite de pago (o antes), siempre será la mejor opción. De lo contrario, recuerda que los intereses se generan a partir de la fecha en que hizo el consumo, y que de todos modos se van a generar cuando haga su pago.

Como un ejercicio motivador, puedes revisar tus estados de cuenta de los últimos meses y sumar todos los cargos que se han generado por interés por financiamiento. El monto resultante es lo que te está costando dejar de pagar tu tarjeta completa.

De todos modos, cuidado con darnos a confusiones. El hecho de que se sigan generando intereses no quiere decir que hacer pagos incompletos será lo mismo que dejar de pagar o hacer solo el pago mínimo, puesto que los intereses se cargarán, en este caso, son menores.

Por otro lado, si mantienes el mismo nivel de consumo sin pagar la totalidad del monto vencido, podrías estar alimentando una bola de nieve y enfrentar problemas financieros importantes en el futuro.

Esto, sin contar el efecto que puede tener sobre tu score o calificación de crédito, que se verá afectado negativamente en la medida que estés consumiendo cerca de tu límite de crédito aprobado, dado que estarás mandando la señal de que tu flexibilidad financiera es limitada.

Si hago el pago mínimo de mi tarjeta de crédito

Como se indicó arriba, casi ocho de cada cien encuestados dijo que se ha limitado a hacer el pago mínimo en los últimos meses. Si estás en esta situación, debes tener claro que –contrario a lo que muchos piensan- hacer el pago mínimo no evita los cargos por intereses. De hecho, esta cuota se determina o calcula sumando la totalidad de los intereses generados, las comisiones, los cargos, una proporción del monto o capital vigente y la totalidad del capital vencido.

Si el usuario prolonga la práctica de hacer únicamente el pago mínimo, la suma de los intereses que paga finalmente puede llegar a ser casi tan alta como el monto total consumido originalmente.

Lo ilustramos con un ejemplo: un usuario que consume cien pesos de su tarjeta de crédito y decide hacer el pago mínimo, pagaría RD$7.8 (considerando una tasa de interés de 60% anual). Si por falta de dinero o de planificación este usuario continúa haciendo el pago mínimo indefinidamente, tardará 36 meses (tres años) en saldar la deuda de los cien pesos que consumió inicialmente, y habrá pagado intereses por un monto de RD$92.5, para un pago total de RD$192.5.

Como se observa, esta forma de financiarse resulta altamente costosa y no es una opción razonable, si puede evitarse, sobre todo tomando en consideración que existen alternativas en el mercado que son un tercio de costosas.

Si dejo de pagar mi tarjeta de crédito

De todas, esta es la peor opción, tanto por su costo económico como por su impacto negativo en el perfil crediticio del usuario que implicará consecuencias directas e inmediatas (moras, recargos, llamadas de turbocobros) e indirectas, en el sentido de que restringen el acceso a oportunidades financieras y hasta de empleo.

Si tomaste esta decisión o estás pensando hacerlo, ten en cuenta que al final deberás pagar, además de los intereses, los cargos por mora contemplados en el contrato firmado, además de gastos legales, etc. Y si esta práctica se prolonga por un tiempo extenso, puedes terminar pagando mucho más del doble del monto consumido inicialmente.

Además, el hecho de plantearte esta posibilidad puede ser un indicador de que estás en problemas financieros más serios que una falta de liquidez temporal. Es importante detenerse seriamente en este aspecto. Si el nivel de incertidumbre sobre tus posibilidades económicas en el futuro cercano es alto, considera gastar solo lo que ingresa. Tener los ojos bien abiertos puede ayudar a detectar a tiempo una crisis de deuda y tomar medidas para desincentivarla.

Redacción por Lery Laura Piña, adaptado de Argentarium.com