¿Cuándo te estás financiando con la tarjeta de crédito?

No has registrado atrasos haciendo el pago mínimo de tu tarjeta. Es un buen registro. ¿Piensas que, siendo así, debes tener  un historial crediticio perfecto? En efecto, puedes tener un historial crediticio impecable, pero también es cierto que te estás financiando y esta es una mala noticia. 

¿Qué significa “financiarse” con la tarjeta de crédito?

En economía, el verbo financiar se refiere a la acción de prestar los fondos requeridos para una actividad económica con la idea de recibir un retorno o tipo de interés a cambio. La palabra financiar se deriva del término francés financer y éste, a su vez, del latín medieval finance, que significa “pago de rescate” o “pago para poner fin”.

Al hablar de tarjetas de crédito, utilizamos el término haciendo referencia al uso del dinero plástico en el que se genera la obligación de pagar interés. Aunque es posible utilizar un crédito plástico sin incurrir en el pago de interés, la verdad es que, desde que dejas de saldar en la fecha de pago el monto total adeudado al corte, empiezas a financiarte con tu tarjeta de crédito. ¿No te queda claro todavía? Examinemos algunos ejemplos.

Ejemplos de circunstancias en las que estás financiándote con tu tarjeta de crédito

  1. Te estás financiando con dinero plástico cuando, habiendo cortado la tarjeta y llegada la fecha límite, no pagas absolutamente nada. Es el peor de los casos, ya que se van a generar intereses, moras y otros cargos que harán crecer tu deuda y tanto tu historial como tu score crediticios se verán muy perjudicados. Si esta situación persiste, tan pronto se actualice tu información financiera en el buró de crédito (se actualiza mensualmente) empezarás a padecer restricciones en el acceso formal al crédito. Si necesitas efectivo, tus opciones serán los desaconsejados usureros o estarás dependiendo de la disponibilidad de familiares y amigos para auxiliarte.
  2. Cuando pagas más del mínimo de la tarjeta, pero no el total adeudado a la fecha de corte. Es mejor que no pagarle nada, pero aún en este caso, estás pagando el dinero plástico que consumiste al corte a una tasa anual que en el sistema financiero dominicano es, generalmente, de un 60% anual. Hasta que termines de pagar la tarjeta estarás, al mismo tiempo, pagando cargos por financiamiento.
  3. Cuando haces el pago mínimo a tu tarjeta de crédito. ¿Pensabas que en estas circunstancias no se generaría la obligación de pagar intereses? Es un error común. La verdad es que sí. El pago  mínimo es un monto determinado mediante una fórmula que incluye los cargos por financiamiento del crédito plástico y parte del capital adeudado. Si te ves en una circunstancia en la que solo puedes hacer pagos mínimos a tu tarjeta, además de que te estás financiando, lo haces a costo mucho mayor que el que se tendría  en el caso del ejemplo número 2. ¿Por qué? Porque aunque la tasa no varíe, tardarías mucho más tiempo en saldar el capital y, en consecuencia, terminarás pagando más por el dinero prestado.
  4. Otra forma de incurrir en costos usando la tarjeta de crédito es cuando se convierte en una fuente de efectivo. ¿Por qué, si al ir a un cajero no estás generando intereses, como ocurre cuando hay atrasos en los pagos? Bueno, porque retirar efectivo de tu tarjeta implica unos cargos adicionales que encarecen el servicio. En estos casos no se trata de un financiamiento porque no se ha generado interés por el uso del dinero durante un tiempo determinado, pero sí son cargos que encarecen tu servicio de tarjeta de crédito. Estos cargos o comisiones por retiro varían dependiendo de la tarjeta que tengas (puedes verlos todos en www.rexifinanzas.com) y suelen representar cerca del 6% del monto que retiras. Además, estarías usando el plástico como una “fuente de ingreso” para cubrir tus gastos del día a día u otros compromisos que, en un contexto de finanzas personales sanas, no deben provenir del endeudamiento plástico. 

¿Ahora sí te quedó claro?