Preguntas frecuentes

Si tienes alguna otra pregunta, puedes enviarla a contacto@fintech.do y con gusto te ayudamos a encontrar la respuesta.

El Puntaje Rexi es una metodología desarrollada por Fintech Dominicana que toma en consideración las principales características de los productos financieros, junto a la categoría o condiciones elegidas por el usuario, para calcular una puntuación que determina el orden en que un producto aparece en la lista de resultados. Estos productos son organizados en orden descendente según su puntaje, es decir, empezando por el producto con mayor puntuación hasta llegar al que obtuvo la menor. Este proceso se realiza de manera imparcial, de modo que no es afectado por los vínculos comerciales que la plataforma pueda tener.

En términos técnicos, se calcula sobre el saldo insoluto de capital a la fecha de corte, es decir, cuando se generó el estado de cuenta mensual. Dicho saldo o balance excluirá, para fines de cálculos, los intereses, comisiones y otros cargos.

Quizás la mejor forma de entenderlo es con un ejemplo hipotético. Digamos que vas a un hotel con tu familia el 1ro de enero. Consumes ese mismo día RD$10,000, en una tarjeta de crédito nueva, en la que nunca has realizado otros consumos. El 31 de enero es tu “Fecha de Corte” y en ese día se genera tu estado de cuenta.

En el estado, se te indica que puedes hacer el pago de dos formas:

El “Pago Total” del “Balance a la fecha de corte” (es decir, de RD$10,000).
Un “Pago Mínimo”, digamos que de RD$1,000.
También en el estado se establece que tu “Fecha Límite de Pago” es el 23 de febrero.

Si el 23 de febrero haces el “Pago Total”, habrás logrado financiarte por 53 días (los 30 días del mes de enero, más los 23 días de febrero) a un costo de cero por ciento (0%). ¡Genial!

Ahora bien, si el 23 de febrero solo haces el pago mínimo, el banco emisor de tu tarjeta de crédito te cobrará intereses sobre el “saldo insoluto” o el monto debido. ¿Por cuánto tiempo? Desde la fecha que se originó el consumo (1ro de enero) hasta la “Fecha de Corte” (el 31 de enero). Es decir, 30 días.

Si la tasa de interés es un 60% anual, se multiplicará RD$10,000 por 60% por la cantidad de días (30) entre los días del año (360). Es decir, que se te cobrarán intereses equivalentes a aproximadamente RD$500.

¿Qué ocurre si el 23 de febrero abonas RD$9,000 y dejas pendiente de pagar solamente RD$1,000? ¿Te cobrarán intereses sobre los RD$1,000? No. El banco se cobrará intereses por el saldo insoluto adeudado durante el transcurso del mes, que fue de RD$10,000.

Es la “Fecha Límite de Pago” que se indica el estado de cuenta que se genera mensualmente. Por prudencia, es una buena idea hacerlo 24 o 48 horas antes, por si ocurriera algún evento imprevisto que impidiera o demorara el proceso de pago.

También podrías hacer pagos con mayor antelación, pero de ser así dejarías de aprovechar el financiamiento a cero costo que puede obtenerse con un uso inteligente y disciplinado de la tarjeta de crédito.

Ahora bien, lo que se debe evitar a toda costa es dejar de hacer por lo menos el “Pago Mínimo” en la “Fecha Límite de Pago”. Dejar de realizar ese pago, además de acarrear costos adicionales (por ejemplo, “Comisión por mora”), podría impactar negativamente tu historial de crédito y dificultar tu acceso a fuentes de financiamiento con las mejores condiciones del mercado en un futuro.

Es el pago que, como mínimo, debe abonarse al monto o saldo adeudado en una tarjeta de crédito para mantener la deuda al día o vigente y evitar cargos por mora o atrasos.

Luego de calcular los intereses correspondientes al mes del estado de corte, se le agregan los cargos y comisiones bancarias asociados a la tarjeta que han sido registrados en el transcurso de ese mes. A este monto, se le agrega la treintaiseisava parte (1/36) del monto adeudado al corte, de tal manera que al cabo de tres años se habría amortizado la deuda en su totalidad, de no generarse cargos o consumos adicionales y haberse mantenido los pagos siempre al día.

Para asegurar el uso continuo de tu tarjeta de crédito, y que recibirás las mejores condiciones al momento de buscar otros financiamientos, es fundamental que por lo menos hagas puntualmente el pago mínimo.

Fundamentalmente porque la entidad ha identificado que el tarjetahabiente asume sus compromisos financieros de manera correcta, en lo que corresponde al pago puntual de los mismos. Difícilmente una entidad aumente el límite a un cliente que no hace sus pagos al día, por ejemplo.

Es también altamente probable que la entidad quiera adecuar el límite de crédito de la tarjeta a los patrones del consumo del cliente, para asegurar suficiente holgura en cuanto a su uso y así evitar el cargo por “sobregiros” o consumos en exceso al límite de crédito originalmente otorgado.

Las entidades emisoras de tarjetas también reconocen que los clientes tenderán a ser más leales o a utilizar más frecuentemente aquellas tarjetas de crédito con límites más amplios o generosos.

En cuanto a la notificación del cambio o aumento en el límite de la tarjeta, las entidades generalmente realizan estos avisos a través de los estados de cuenta que mensualmente deben entregar a los tarjetahabientes, al igual que a través de sus plataformas de banca por internet.

Recuerda que para fines de tu “score” o calificación de crédito, en general es buena idea consumir solamente hasta el 50% de tu límite autorizado, puesto que consumir el 100% podría indicarle a las entidades financieras poca holgura o flexibilidad financiera de tu parte y también podría acarrearte comisiones o cargos por sobregiros.

Dependerá de muchas variables, entre ellas el nivel de consumo que vas a realizar, los tipos de consumo, la necesidad de crear historial de crédito o no, los patrones de conductas al momento de consumir de quien utilizará la tarjeta de crédito, entre otros aspectos.

Por ejemplo, para alguien que es particularmente indisciplinado o poco controlado al momento de gastar o realizar consumos, posiblemente la mejor tarjeta de crédito sea ninguna tarjeta de crédito, por lo menos hasta que supere esos patrones de consumo o mejore su nivel de educación, cultura y comportamiento financiero.

En el otro extremo, tener muchas o demasiadas tarjetas de crédito implica un alto costo en cuanto al tiempo que la persona necesitará para darle seguimiento a los consumos que se realicen en cada una de ellas.

Es importante resaltar que una tarjeta de crédito implica una responsabilidad del tarjetahabiente, no solo en cuanto al pago de los compromisos asumidos con ella, sino en cuanto al seguimiento, control y verificación que debe hacerse periódicamente a los estados de cuenta de cada tarjeta.

El tarjetahabiente también debe cuidarse de que los límites de crédito extendidos a su favor no sean excesivamente altos. Por ejemplo, un límite de más de tres veces los consumos que realizarás con los plásticos podría comprometer adversamente el cálculo de tu capacidad de pago en algunas entidades financieras a las cuales luego podrías recurrir para fines de otros créditos.

Un número razonable de tarjetas podría ser desde una para alguien que está iniciando su crédito, dos plásticos para tener un producto alterno en caso de emergencia, hasta tres o cuatro plásticos para alguien con consumos bien controlados y que aprovecha al máximo los beneficios o descuentos otorgados por las tarjetas que tenga.

Se debe recordar que una de las principales ventajas de hacer consumos con tarjetas de crédito es aprovechar los programas de lealtad o fidelidad de las mismas, por lo cual podría no ser conveniente fragmentar o dividir mucho los consumos entre varias tarjetas de bancos distintos. Esto podría dilatar la ventaja de acceder a los beneficios colaterales que pueden generar los plásticos.

Sí. Para tales fines, la Ley Monetaria y Financiera constituyó, en el 2002, el “Fondo de Contingencia Bancaria” que, en el caso de quebrar y ser disuelta una entidad bancaria, solventaría una garantía mínima al depósito.

Dicha cantidad garantizada asciende a RD$500,000 por depositante, aunque no por cada cuenta bancaria. Es decir, que si el depositante tiene dos cuentas de RD$500 mil que suman RD$1 millón en la entidad disuelta, el Fondo sólo garantizaría hasta el monto máximo de RD$500 mil.

Para el resto de los ahorros, el depositante tendría que esperar a que culmine el proceso de disolución de la entidad intervenida. Asumiendo se logre recuperar algo, ese monto se aplicaría “pro rata” o proporcionalmente a la parte no garantizada de todos los ahorros.

Si la cuenta es mancomunada, el Fondo establece que los ahorros se “distribuirán proporcionalmente entre los cuentahabientes”. Así es que si su ahorro junto a su hijo es de RD$500,000, se le garantizará hasta RD$250,000 a cada uno.